Más del 60% de las personas jóvenes de Iberoamérica presenta síntomas de ansiedad digital. Este artículo, basado en una ponencia de la autora, analiza la salud mental de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales desde una perspectiva preventiva, sistémica y corresponsable.

Las pantallas ya no son un complemento en la vida de niñas, niños y adolescentes (NNyA). Allí se comunican, construyen su identidad y participan. Por eso, su bienestar psicosocial se ha vuelto una condición para ejercer sus derechos.
Comprender este fenómeno exige superar las miradas fragmentadas entre salud, educación, familias y políticas digitales, y escuchar a los propios NNyA. El análisis retoma aportes de la comisión informativa realizada en la Cámara de Diputados de la Nación en junio de 2026.
El contexto social como parte del problema
Antes de mirar las pantallas, conviene mirar el contexto. La pandemia de COVID-19 dejó secuelas que persisten y que van en aumento: precarización laboral, desempleo y pluriempleo, un fenómeno que recae sobre todo en las mujeres y en jefas y jefes de hogar [1]. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la desocupación alcanzó el 7,9% en el primer trimestre de 2025 [2]. Así, hay menos personas adultas disponibles para acompañar.
Según el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), en 2025 el 53,6% de NNyA vivía en la pobreza y el 10,7% en la indigencia; el 28,8% atravesó inseguridad alimentaria y el 19,8% postergó consultas médicas u odontológicas por razones económicas [3]. No existe, por tanto, una única infancia.
Desde el modelo bioecológico de Bronfenbrenner, el desarrollo se comprende como un proceso dinámico que resulta de la interacción entre las características de cada persona, sus vínculos y los distintos contextos en los que transcurre su vida [4]. En este marco, las condiciones de vida de las familias y la disponibilidad de las personas adultas para sostener interacciones cotidianas significativas son dimensiones centrales. Cuando ese acompañamiento se debilita, NNyA pueden quedar expuestos a una soledad paradójica: rodeados de contactos, pero con escasas oportunidades de intercambio y acompañamiento significativo.
Ansiedad digital y nuevos escenarios de vulnerabilidad
El estudio Entre la vulnerabilidad y la oportunidad, de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), organismo de cooperación regional, y la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), indica que más del 60% de las personas jóvenes presenta síntomas de ansiedad digital y que más de 16 millones de adolescentes viven con algún trastorno mental [5] [6].
En la Argentina, según la encuesta Kids Online de UNICEF y UNESCO, el primer teléfono con internet llega, en promedio, a los 9,6 años [7].
La ansiedad digital —malestar asociado al uso intensivo de dispositivos y redes— se alimenta de la presión social en línea, la conexión permanente y la exposición continua a contenidos. Las notificaciones constantes dificultan, además, sostener la atención.
Algoritmos que perfilan, identidades en construcción
«No hay una realidad tangible y otra virtual», sostiene Forum Infancias, colectivo interdisciplinario de salud mental y educación, que registra una baja en las consultas pediátricas por golpes o fracturas y un fuerte aumento de las de salud mental [8].
A ello se suma que muchos NNyA recurren a la inteligencia artificial (IA) como forma de compañía. Cada consulta alimenta un perfil, y los algoritmos, es decir, los sistemas que deciden qué contenidos mostrar, priorizan lo que retiene la atención: discursos de odio, pensamiento radicalizado o mensajes de tono depresivo.
El riesgo crece porque los recorridos digitales siguen las dudas propias de la edad. Así ganan terreno los autodiagnósticos, los influencers o creadores de contenido con grandes audiencias y la llamada «machósfera», un conjunto de comunidades en línea que difunden discursos misóginos. Entre sus consecuencias se cuentan el aislamiento, los trastornos del sueño y de la conducta alimentaria, y dificultades para el pensamiento crítico.
Comparación social, FOMO y pertenencia
Las redes construyen, además, una realidad paralela: felicidad constante, cuerpos hegemónicos y estilos de vida inalcanzables, donde la pertenencia se mide en likes o «me gusta». La teoría de la comparación social, según la cual las personas se evalúan en relación con otras [9], y el FOMO —sigla en inglés de fear of missing out, el temor a perderse experiencias ajenas— ayudan a comprender sus efectos: revisión compulsiva de redes, alteraciones del sueño y una autoestima dependiente de la aprobación externa.
Violencia digital e inteligencia artificial
La violencia contra NNyA no es un fenómeno nuevo, pero en los entornos digitales encuentra anonimato y amplificación. Allí se expresan el grooming, acoso sexual de una persona adulta hacia NNyA por medios digitales; el ciberacoso, y la sextorsión, que consiste en extorsionar con la amenaza de difundir imágenes íntimas. Su impacto es mayor donde hay menos recursos.
El sharenting, término que combina share (compartir) y parenting (crianza), designa la difusión excesiva de imágenes e información de NNyA por parte de personas adultas. Esas imágenes pueden manipularse con IA para producir deepfakes, contenidos falsos hiperrealistas, e incluso material de abuso sexual infantil.
Educar es prevenir.
Los recursos institucionales rara vez se destinan a la prevención. Por eso se propone una alfabetización digital interdisciplinaria e intersectorial, basada en la corresponsabilidad social, que articule cuatro líneas de acción:
- Regulación: ampliar los marcos normativos y las capacidades institucionales.
- Acompañamiento familiar: conocer el funcionamiento de las tecnologías y los tiempos de pantalla recomendados.
- Protección de la huella digital: resguardar datos e imágenes de NNyA.
- Participación: incorporar la voz de NNyA en las respuestas institucionales.
Conclusiones: recuperar la centralidad de los vínculos
La respuesta no pasa por prohibir la tecnología ni por idealizar el pasado. Pasa por recuperar los vínculos, el cuidado mutuo y la construcción colectiva de sentido. Donde el mercado promueve consumidores, la sociedad debe formar ciudadanos; donde los algoritmos generan dependencia, las instituciones deben promover autonomía.
En una época que mide el valor de las personas con algoritmos, la tarea es reafirmar que la dignidad, la identidad y los proyectos de NNyA valen más que cualquier like.
Recursos de ayuda: Línea 102, asesoramiento gratuito sobre derechos de NNyA; Centro de Asistencia al Suicida, 135 (CABA y GBA) y 0800 345 1435 (todo el país); emergencias, 911.
Por Marcela Jakubson, licenciada en Niñez, Adolescencia y Familia | 1 de octubre de 2026
Fuentes utilizadas
[1] Álvarez, J. P. (2023, 30 de agosto). Un trabajo ya no alcanza: crece el pluriempleo en Argentina y afecta más a las mujeres. Bloomberg Línea. https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/argentina/un-trabajo-ya-no-alcanza-crece-el-pluriempleo-en-argentina-y-afecta-mas-a-las-mujeres/
[2] Instituto Nacional de Estadística y Censos [INDEC]. (2025). Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos (EPH). Primer trimestre de 2025. INDEC. https://www.indec.gob.ar
[3] Di Grande, L. (2026, 22 de abril). Casi 6 de cada 10 niños son pobres en la Argentina y el 30% no come regularmente, según la UCA. Infobae. https://www.infobae.com/economia/2026/04/22/casi-6-de-cada-10-ninos-son-pobres-en-la-argentina-y-el-30-no-come-regularmente-segun-la-uca/
[4] Bronfenbrenner, U. (Ed.). (2005). Making human beings human: Bioecological perspectives on human development. Sage Publications.
[5] Secretaría General Iberoamericana [SEGIB] & Organización Iberoamericana de Juventud [OIJ]. (2026). El impacto de la digitalización en la salud mental y el bienestar psicosocial de las personas jóvenes en Iberoamérica. Entre la vulnerabilidad y la oportunidad: Salud mental juvenil en entornos digitales [Resumen ejecutivo]. SEGIB. https://segib.org/wp-content/uploads/2026/03/Resumen-Ejecutivo_-Estudio-de-Salud-Mental-en-Entornos-Digitales.pdf
[6] La Capital. (2026, 27 de abril). La ansiedad digital afecta a más del 60 % de los jóvenes en Iberoamérica. La Capital. https://www.lacapital.com.ar/informacion-general/la-ansiedad-digital-afecta-mas-del-60-los-jovenes-iberoamerica-n10256379.html
[7] UNICEF & UNESCO. (2025). Niñas, niños y adolescentes conectados: Kids Online Argentina 2025. Informe general de resultados. UNICEF Argentina. https://www.unicef.org/argentina/informes/kids-online-ninios-ninias-adolescentes-conectados
[8] Forum Infancias. (s. f.). Participación del Forum Infancias en Diputados acerca de las pantallas en la infancia. https://foruminfancias.com.ar/pantallas-vs-infancias-diputados-y-expertos-debaten-sobre-adiccion-salud-mental-y-regulacion/
[9] Festinger, L. (1954). A theory of social comparison processes. Human Relations, 7(2), 117–140. https://doi.org/10.1177/001872675400700202
Nota de redacción: El presente texto es una versión de divulgación de una ponencia de la autora, editada con apoyo de herramientas de inteligencia artificial (Claude, desarrollado por Anthropic) y revisada por el equipo del Observatorio.
