20 años de ESI (Educación Sexual Integral): lo que la escuela logró y lo que todavía falta

Al cumplirse 20 años de la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral, conversamos con la especialista Alejandra Olaiz sobre los orígenes de la norma, la formación docente, los recortes recientes y lo que reclaman hoy las nuevas generaciones. Además, repasamos qué dicen los datos sobre el rol de la escuela en la develación de abusos y sobre el descenso del embarazo adolescente.

Imagen generada con inteligencia artificial (ChatGPT / DALL·E, 2026).

El 4 de octubre se cumplieron 20 años de la sanción de la Ley 26.150 de Educación Sexual Integral (ESI). Desde el Observatorio de Niñez, Adolescencia y Familia hablamos con Alejandra Olaiz, especialista en ESI, profesora de Filosofía y docente, quien hizo un recorrido por estas dos décadas y, además, por lo que se vive en las aulas en relación con la norma.

Dos décadas después, la discusión ya no pasa solamente por si la educación sexual debe estar o no en las escuelas. La pregunta es otra: qué ESI reciben hoy los chicos y adolescentes, cómo se implementa y cuánto de ese derecho efectivamente llega al aula.

Veinte años de ESI: de la ley al aula

— Al recorrer estos 20 años de la ESI, ¿qué dimensiones o espacios de la vida escolar entran en juego?

— Hacer un recorrido por estos 20 años de la ESI implica pensar la escuela, las aulas, los patios, los baños, las relaciones con las familias, los vínculos en general y, sobre todo, las políticas educativas.

— ¿Cómo fueron los comienzos de la ley en 2006 y qué tensiones atravesó?

— Hay que recordar que la ESI nace el 4 de octubre de 2006 gracias a la lucha callejera. Hubo mucha tensión, y uno de los puntos más álgidos fue el artículo 5, que reflejaba la disputa con diferentes grupos —sobre todo religiosos— que pedían que cada escuela generara su propio proyecto de ESI.

— ¿Qué frase o idea sintetiza la esencia de la integralidad en la ESI?

— Hay una frase de Graciela Morgade, de 2011, que se volvió emblemática: “Toda educación es sexual, pero no toda educación sexual es ESI”. Es fundamental hacer hincapié en la “I” de integralidad.

— ¿Cómo ha sido la evolución de la formación docente e institucional a lo largo de los años?

— La ESI ha tenido pliegues y repliegues. En 2008 surgió el programa de capacitación docente, que se fue fortaleciendo y federalizando hacia 2015. Ese mismo año se generó un espacio en el INFoD con una gran oferta de cursos breves y largos. Hacia 2022 y 2023 se realizó una actualización gratuita de gran calidad, acompañada por una vasta producción bibliográfica local, nacional y global.

Los obstáculos a la aplicación de la ESI

Dos décadas después, la ESI sigue siendo un derecho educativo, pero también un terreno de debate: qué contenidos llegan a las aulas, cómo se trabajan y cuánto depende de cada escuela y de cada comunidad.

— ¿A qué obstáculos o retrocesos se ha enfrentado la ESI recientemente?

— Ha habido cortes por claras decisiones políticas de desfinanciamiento. A principios de enero de 2025 se vació el contenido que el portal educativo tenía sobre la ESI, lo que motivó movimientos para recuperar y socializar esos materiales. También cabe recordar que en 2016 se llegaron a quemar libros impresos destinados a las escuelas. Esto nos lleva a reflexionar sobre qué materiales se queman o se bajan de los portales, y por qué.

— ¿De qué manera sobrevive o se sostiene la ESI frente a estos embates?

— La ESI, de forma similar a la filosofía, habita los márgenes y sabe moverse muy bien en ellos. Hay una resistencia docente clave para seguir hablando de ESI, involucrar a las familias, reflexionar sobre la práctica pedagógica, compartir contenidos y garantizar que llegue a cada estudiante como el derecho que es.

— ¿Cuál es el alcance formal de la ley y cómo entra en el ámbito universitario?

— La obligatoriedad de la ley abarca desde el nivel inicial hasta el nivel terciario no universitario. Aunque en las universidades no es obligatoria debido a la autonomía universitaria, la ESI se ha ido filtrando “por los poros” a través de talleres e iniciativas en distintas facultades.

— ¿Qué preguntas nos plantea la resistencia que genera la ESI?

— Hay que preguntarse por qué existen esas resistencias y qué le hace la ESI a las pedagogías tradicionales para que se la use incluso como lema político para suprimirla. La ESI pone el cuerpo en el aula y en escena; habla del placer, de los derechos y de la afectividad —contextualizando las emociones—, más allá de la mera educación biológica.

— ¿Qué eventos o recursos destacados se pueden mencionar actualmente?

— En Mendoza se realiza el 2.° Congreso Regional de ESI, el 30 y 31 de octubre. Además, para consultar materiales, se puede seguir al movimiento Por Más ESI en Instagram (@pormasesi) y leer el boletín IntercambIEs de FLACSO, que juega con la sigla EIS, como se nombra a la educación sexual en otros países.

— Como profesional de la filosofía y la gestión educativa, ¿cuál es tu reflexión final sobre lo que demandan las nuevas generaciones?

— Unir la filosofía, la gestión educativa y la ESI permite abrir espacios muy necesarios. Las y los jóvenes están pidiendo a gritos —en sus vínculos, en las redes sociales y ante cada conflicto— una ESI respetuosa, que invite al placer, al respeto por el otro, al cuidado, a la ternura y a lo colectivo, desde nuestra perspectiva latinoamericana.

La ESI en datos

Los cinco pilares del aula actual

La ESI no se dicta como una materia aislada, sino que atraviesa las distintas disciplinas escolares a través de cinco ejes conceptuales, establecidos por la Resolución 340/18 del Consejo Federal de Educación. [1] El primero, cuidar el cuerpo y la salud, aborda la anatomía, los métodos anticonceptivos y el reconocimiento del propio cuerpo, y suma hoy el debate sobre la salud mental y la violencia estética.

El segundo eje, valorar la afectividad, se enfoca en las emociones, el desarrollo de vínculos democráticos, el respeto y la centralidad del consentimiento. El tercero, garantizar la equidad de género, cuestiona los estereotipos tradicionales y los roles asignados socialmente, y promueve la igualdad de oportunidades entre todas las personas.

El cuarto eje, respetar la diversidad, fomenta la inclusión y el reconocimiento de las identidades de género y las orientaciones sexuales, sin discriminación. Por último, ejercer nuestros derechos vincula a las y los estudiantes con los marcos legales que los protegen y estimula su participación activa en la vida escolar y comunitaria.

Los datos sobre el rol de la escuela frente al abuso en las infancias

El rol de la ESI y de la escuela como red de protección frente a las violencias intra y extrafamiliares se convirtió en uno de sus legados más significativos. Los datos disponibles sobre este punto son escasos, pero el último informe de la Sala de Entrevistas Especializada del Ministerio Público Tutelar de la Ciudad de Buenos Aires ofrece un ejemplo del alcance que puede tener la escuela en la develación de abusos. [2]

El estudio analizó una muestra aleatoria del 30,6% de los expedientes por abuso sexual en los que intervino esa sala durante 2022. Por eso, sus resultados no son representativos de todos los casos del país ni de la ciudad: describen solo el universo de casos que llegaron a esa instancia judicial. Según lo registrado en esas denuncias, una de cada cuatro develaciones ocurrió en la escuela, y en el 21,8% de los casos el niño, niña o adolescente le contó lo sucedido a personal escolar. [2]

El organismo destaca que la escuela permite adquirir información que facilita identificar y comprender la situación vivida, y que funciona como un espacio de contención para poder contarla. [2] Ya en 2020, la entonces asesora general tutelar, Yael Bendel, había señalado que la mayoría de quienes declaraban en esa sala habían contado los abusos en la escuela, después de participar de clases de ESI. [3]

Descenso de la fecundidad adolescente

Entre 2014 y 2020, la fecundidad de niñas y adolescentes menores de 20 años en Argentina se redujo un 55%, una caída más pronunciada que la de la tasa global de fecundidad, que bajó un 34% en el mismo período. Según CIPPEC, no es posible atribuirla a un único factor: el estudio la vincula con la ampliación del acceso a anticonceptivos de larga duración, como el implante subdérmico, cuya demanda habría crecido impulsada por la expansión de la ESI, y con los cambios sociales y culturales asociados al auge de los movimientos feministas [4].


María Alejandra Olaiz es una profesora de Filosofía, investigadora y activista argentina especializada en Educación Sexual Integral (ESI). Actualmente se desempeña como docente en la Universidad Nacional de Cuyo y lidera proyectos de capacitación pedagógica y divulgación cultural. Cuenta con diversas publicaciones científicas avaladas por el CONICET enfocadas en las epistemologías y luchas feministas de la región.


Por Laura Fiochetta | ONAF | 13 de octubre de 2026

Fuentes utilizadas

[1] Ministerio de Educación de la Nación. (s. f.). Nuevo material de la ESI para referentes escolares del Nivel Primario. Argentina.gob.ar.
https://www.argentina.gob.ar/node/273285

[2] Schilman, F., & Benatuil, D. (2024). Abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes: informe de datos de la Sala de Entrevistas Especializada. Ministerio Público Tutelar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
https://www.mptutelar.gob.ar/sites/default/files/AbusoSexualContraNNyA-InformeDatos_0.pdf

[3] Chequeado. (s. f.). Qué es la Educación Sexual Integral, qué se enseña y qué evidencias hay a favor de su implementación en las escuelas. Chequeado.
https://chequeado.com/el-explicador/que-es-la-educacion-sexual-integral-que-se-ensena-y-que-evidencias-hay-a-favor-de-su-implementacion-en-las-escuelas/

[4] Rofman, R., della Paolera, C., Camisassa, J., & López Méndez, E. (2022, octubre). Odisea demográfica. Tendencias demográficas en Argentina: insumos clave para el diseño del bienestar social. CIPPEC, UNICEF y UNFPA.
https://www.cippec.org/wp-content/uploads/2022/11/INF-PS-Odisea-demografica-11.22.pdf

Nota de redacción: El presente texto fue revisado y editado con apoyo de herramientas de inteligencia artificial (Claude, desarrollado por Anthropic) a partir de información y fuentes provistas y verificadas por el autor.

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